Un merca poder conlleva una merca responsabilidad: ¿Consumo y luego existo?

En un mundo mágico, los superhéroes tienen habilidades increíbles que cualquier ser humano quisiera tener. Sin embargo, esos poderes van aunados a una serie de problemas más grandes que deben ser resueltos. ¿O acaso Batman deja botada a Ciudad Gótica cuando tiene problemas por ver un partido de la UEFA Champions League?

Lo mismo pasa con la mercadotecnia, y muchas veces nosotros como mercadólogos dejamos a un lado esa ética profesional y bailamos con las corporaciones en una pista llamada soberbia. Las corporaciones cada vez más siguen queriendo vender sus productos sin importar a qué costo y nosotros seguimos el juego, tanto como en el ámbito profesional como de consumidor.

Trabajar para comprar, comprar para vivir, vivir para trabajar: El ciclo de la vida moderna. Incluso las personas de niveles socioeconómicos bajos tienen esa misma aspiración.

Compramos cosas que no necesitamos, con dinero que no tenemos para impresionar a gente que ni siquiera conocemos”. Emile H. Gauvreay

            

Damos más valor a las cosas materiales, en donde al final no importa quién eres sino cuánto dinero y el total de cosas en tu poder.

¿Qué te regaló tu novio en tu cumpleaños? ¡¿UNA CARTA?! Qué codo. Ahí se ve el amor.

De luna de miel quiero ir a París. Nada de México, ni que fuera prole.

Definitivamente me compraré el Iphone 5 aunque aún deba el 4s.

 Ocasionalmente, todas nuestras actividades las involucramos con el consumo. Pensamos en salir y e inmediatamente idealizamos un cine, antro, restaurant. Es normal, pero también hay opciones para pasarla bien sin romper el cochinito, o gastar muy poco. Como animales sociales, nuestra felicidad está en la experiencia compartida con los demás. Platicando, riendo o bailando con nuestros conocidos no necesariamente consumimos.

¿Y esto qué tiene que ver con marketing? Bueno, entender las necesidades del consumidor y satisfacerlas implica analizar, realizar estrategias, medir resultados, entre otras cosas; pero no todo es vender, ni comprar.

Hay una creencia urbana que habla acerca de que la publicidad y el marketing le lavan el cerebro al consumidor a base de mentiras. ¿Qué tan cierto es esto? Ejemplos sobran, y más cuando se disfrazan de marketing 3.0 y detrás solamente hay un lobo hambriento. Afortunadamente no todos actúan así, ¿o sí?

Vender y comprar es más que responsabilidad y ética, también es conciencia y compromiso. Una marca tiene la capacidad de modificar actitudes para bien o para mal. Está en nosotros la elección.

Pero no hay que satanizar a la mercadotecnia, también es culpa del consumidor. Urge que cambiemos nuestra manera de pensar, y por lo tanto, también nuestra manera de actuar. Grandes cambios implican grandes acciones.

Empecemos por:

  • Ser felices con lo que tenemos: Esto es como con nuestro aspecto físico. ¿Quieres más “boobies”? ¡PERO SI TIENES UN TRASERO QUE CAUSA SENSACIÓN! Saca provecho a lo que tienes y disfruta de los momentos de la vida, eso vale más que cualquier BMW con diamantes incrustados y Mila Kunis dentro.
  • Que tu tiempo libre no sea simplemente comprar: Intenta invitar a un amigo a caminar. Observen el cielo, platiquen sus sueños.
  • Antes de comprar, analiza: ¿De verdad necesito estas zapatillas Guess que son iguales a las que vi en “Zapatería Hernández”?
  • Reduce, reutiliza y recicla: Aparte de tomar una postura ecológica, fomentas tu creatividad, el arte, innovación y entretenimiento. Hay muchos videos en Youtube al respecto.
  • Controla tus impulsos antes de una compra: Ese vestido te provocará cierta satisfacción pero no solucionará que tu novio te haya cortado.
  • No gastes más de lo que tienes. Lleva tus cuentas: Recuerda que el rico no es el que más tiene, sino el que sabe gastar.

Este artículo viene justo a tiempo para el evento “El buen fin…del consumista” que se realizará del 16 al 19 de Noviembre del año en transcurso, ojalá lo tomen en cuenta.

¿Es posible la mercadotecnia “sin mentiras y manipulaciones”?

¿Qué haces tú para combatir el consumismo?

¿Crees que hay que cambiar de modelo económico?

¿Qué le pasa a Lupita?

Lamento haberlos dejado tanto tiempo sin mis escritos. Prometo no volver a hacerlo, mamá.

Los dejo con un video, que muchos ya han visto pero que no se deben perder.

 

Acerca de Kevin Tiburcio 28 Articles
Estudiante de Strategic Marketing, emprendedor y creativo amante del social media.

12 Comments

  1. En qué cabeza cabe pagar tres mil dólares por una bolsa Louis Vuitton? En Ninguna. En qué corazón? En todos.

    Creo que es una de las cuestiones más comunes en la mercadotecnia, mentimos? empujamos los limites de lo real? somos creadores de fantasias?

    Dice John O’toole: Si, yo le vendo a la gente cosas que no necesitan, pero aunque quiera no puedo venderles cosas que no desean. Ni con publicidad.

    La mercadotecnia no miente, dice verdades convenientes. La percepción es lo que hace a la gente adquirir marcas y no productos. Creo que nuestros principios y valores determinan la calidad de profesionales que seremos. Y si alguien nos dice: Mira, necesito que vendas esta marca de cigarros y les generes una imagen sana, joven, de gente deportista y que de preferencia elijan deportes extremos como modo de vida. Bueno, es dificil decir que si a algo que evidentemente es nocivo para la sociedad.

    Por otro lado, vender televisiones de 50″ a un público ansioso de status, apelar al lado aspiracional de la gente, dedicar tus esfuerzos a conseguir un segmento de mercado que invariablemente jala elementos de un segmento inferior que aspira a formar parte del nivel socioeconómico inmediato? Pues eso es percepción y aplica tanto en nuestro sistema económico capitalista como en el socialismo y comunismo.

    Nadie quiere ser igual que los demás y todos aspiramos siempre a algo más y mejor. Si el iPhone 5 me dará esa sensación entonces eso es. Si un Aston Martin me hara pertenecer, entonces eso será. Muchas personas consideran que gastar dinero que no tenemos es malo, yo digo, gastar dinero que no podemos pagar es lo malo. Pero si me das un BMW en 150 Dlls mensuales, felizmente pagaré durante años ese lujo, pero no hay tal cosa como lujo que pueda pagarse fácil verdad? Para esa gente comprarse un café carísimo en Starbucks es el equivalente emocional de su BMW en abonos chiquitos.

    Gracias por compartir tan interesante punto de vista, quizás el sezgo de la conversación pudo tener más relevancia si comentaras el hecho de que El Buen Fin es todo un ardid publicitario que en realidad no brinda beneficios al consumidor al mismo nivel que el Black Friday lo hace con muchos estadounidenses. No veo computadoras en $199 USD, ni TVs de 39 pulgadas en $175 USD, nada de Blueray Discs en 1.99, y mucho menos mensualidades sin intereses. Cash or credit dice el americano, porque es el día absolutamente más barato del año. Barato, no conveniente.

    Sin broma, que tengan bien fin..!

    • De igual manera, me parece excelente tu punto de vista. Lo que mencionas, si no lo mencioné, me parece correcto. Sin embargo, se debe tener un criterio muy fino para poder manejarlo de la mejor manera.

      Dices que gastar dinero que se puede pagar es lo importante, por supuesto. ¿Cuántas personas tienen eso en la mente? Muy pocas.
      Creo que la mercadotecnia es pura, pero el tratamiento que se le da es lo que muchas veces la hace mancharse y obtener resultados, a costa de lo que sea.
      Digo, que la gente gaste todo lo que quiera, pero que sepa gastar. No es rico el que tiene mucho dinero, sino el que sabe usarlo.

      Para finalizar, lo del Black Friday es verdad. Pero no sé a qué se deba la diferencia. Supongo que es por la cultura mexicana; saben que van a gastar grandes cantidades y no les conviene poner los precios más bajos.

      Muchísimas gracias, Juan Carlos.
      Espero que sigas aportando comentarios tan enriquecedores a mis publicaciones, y al blog en general.
      Un abrazo.

  2. muy bien, chico amante del socialmedia. Hay que aceptar que todos, casi a diario, caemos en las trampas de la mercadotecnia y la publicidad, de hecho nos encontramos en las fechas en donde las festividades a celebrarse lo fomentan en medidas estratosféricas, además, cambiar la forma de pensar, como persona, es algo muy difícil, pero todo es cuestión de positivismo, como tu artículo señala.

    Tal vez si la publicidad fuera menos % de «consumismo» y más % de «positivismo» el cambio sería más significativo.

    • Gracias por tu aportación, Delia.

      Efectivamente, estamos viviendo la era “del cambio”. Así que veamos qué podemos hacer.

      Un abrazo.

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