5 puntos que demuestran que el marketing no es de buen gusto

¿El marketing es cuestión de buen gusto?

Hace unos días, hice una publicación en la página de mi blog respecto a una promoción de cerveza Corona que impulsaba el marketing social corporativo a través de un anuncio que incluye a un youtuber famoso llamado el Escorpión Dorado.   El mensaje es muy sencillo:  la dignificación del trabajo de los artesanos y educar a los potenciales compradores a los que se les pide no regatear para darles el valor merecido a los productos artesanales y además lanzar una promoción basada en el regateo válida en los puntos de venta de la marca.

La campaña me pareció creativa y muy puntual; sin embargo entre los comentarios de los seguidores de mi blog encontré uno que mencionaba que la campaña sí llamaba la atención del espectador pero que “carecía de buen gusto”.

A partir de ese momento me puse a pensar si el “buen gusto” es un elemento importante del “buen marketing”.  Para empezar el buen gusto es algo muy subjetivo. Al momento de investigar no encontré una definición de “buen gusto”, al buscar fuentes bibliográficas casi todo se reduce a ensayos que hablan de apreciaciones a diferentes elementos del arte y moral, pero al final se reducen a sólo opiniones de diferentes pensadores pertenecientes a varias disciplinas como la antropología, sociología, psicología entre otras.

Lo cierto es que hay cosas que para ti son aceptables, naturales o bien vistas y para otras personas no.  Para ejemplo un pequeño botón:  el reggeatón y el eterno discurso de si es música “buena o no”.  La realidad es que no toda la música clásica es buena ni todo el reggeatón habla de vulgaridades (aquí perdonen porque no soy experta en ese género. Es más, creo que no he escuchado una canción completa, pero eso tiene que ver con mi “gusto personal”).

Cinco puntos que demuestran que el marketing exitoso, no necesariamente se apega al buen gusto.

La mayoría de las opiniones antes mencionadas se apegan a la moralidad: lo armónico, lo natural, lo bien visto, la belleza y la elegancia. Lamentablemente para los defensores del buen gusto el marketing que más impacto tiene no se apega para nada a las buenas costumbres, ni a lo que se espera de tener buen gusto, y aquí dejo cinco puntos que prueban que el marketing que funciona no necesariamente es de “buen gusto”.

1. Los anuncios más exitosos contienen situaciones que en la mayoría de las ocasiones se alejan en la totalidad de lo que se considera buen gusto.

2.Los jingles que pegan no tienen nada que ver con Wagner o Bach; es mas… ni siquiera con Andrew Rieu.

3.Los voceros de las marcas tienen que ser populares para tener impacto, y lo popular no necesariamente es aceptado por lo que se considera “el buen gusto”.

 

4.Los incentivos promocionales no los podemos sacar en cenas de gala, mas bien podemos utilizarlos en ambientes informales de una vida vulgarmente feliz.

 

5. A veces los productos te alburean con los Slogans, pero consiguen el awareness esperado.

 

Así que, realmente el buen gusto no tiene nada que ver con el marketing exitoso. Aunque una marca no necesariamente tiene que recurrir a estas ¿vulgaridades? para funcionar, no podemos para por alto que tienen impacto y funcionan a corto plazo.  Inclusive algunas de ellas han permeado a la jerga del lenguaje común.  Finalmente ésto del buen gusto, como mencioné en un principio es netamente subjetivo.

Todo esto es para llegar a un punto muy importante:  el marketing no se trata de tener buen gusto (regreso al cuestionamiento inicial ¿qué es el buen gusto?) si no de conseguir la empatía del consumidor, y si al éste le encanta lo simple ¿eso es hacer un mal marketing?; o si  mis estrategias apegadas al buen gusto (o mi gusto personal) no tienen el resultado esperado ¿realmente es buen marketing?

La experiencia me ha hecho pragmática y la práctica tiene que ser enfocada a lo que funciona. Es decir si las animadoras voluptuosas bailando cumbia en la puerta del retail incrementan las ventas ¿lo estamos haciendo mal? Esa es la cuestión.

¿O tú que opinas?

 

 

Acerca de Liz Villa 25 Articles
Marketer, docente, speaker, blogger y chef con mal sazón. Melómana, neurótica, cinéfila y ratona de biblioteca. Risueña, insomne y multipolar. En fin: Soy Yo.

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