La clave del éxito de todo Marketing

Ultimamente gracias a la Universidad me la he pasado trabajando con una gran cantidad de empresarios y he tenido la experiencia de conocer a los tipos de empresarios que acuden en busca de asesoría en el sentido de Mercadotecnia, teniendo como objetivo el vender más y por ende tener más ganancias.

Algunos empresarios con la lógica de prevenir sucesos ajenos a ellos y estar preparados para el futuro, algunos al borde de la quiebra llegan en crisis con el objetivo de rescatar a su empresa, otros con grandes ideas de negocios claramente redituables para ellos y algunos otros enfocados en cómo enfrentar a su competencia. Todos con la meta de mantenerse en el mercado y ser redituables. Les hago una pregunta muchachos, ¿No es lógico que se piense en dinero cuando se abre un negocio?. Si, naturalmente la mayoría de los emprendedores cuando piensan en negocios, piensan en efectivo. No hay nada de malo en eso, ¿O sí?

La observación recien hecha se debe a que tuve una plática con un empresario amigo mio sobre sus metas, sueños y objetivos que tenia para su negocio. Sus respuestas hicieron que me pusiera a pensar desde el punto de vista de un Lic en Mercadotecnia, y es por eso que les comparto este artículo.

Me gustaría que quedara un poco más claro, a continuación un resumen de la pequeña charla que tuve con mi amigo Juan.

Ezequiel: Oye Juan, ¿En qué piensas cuando dices que quieres hacer crecer tu negocio?
Juan: Esa es una pregunta simple, pienso en dinero. Quiero mejorar mis ingresos y así invertir para duplicar ese ingreso, tener más sucursales y seguir creciendo.
Ezequiel: Claro, entiendo, pero, ¿Cómo vas a hacerle para tener más ingresos?
Juan: Vendiendo más.
Ezequiel: ¿Y de dónde van a salir esas ventas?
Juan: De todas las personas que van a comprar mis productos…

Les pregunto muchachos, si quien va a comprar nuestros productos y darnos ese anhelado ingreso para seguir creciendo son las personas ¿Por qué cuando pensamos en hacer buenos negocios pensamos en dinero? Se necesita radicalmente un cambio de mentalidad para que antes de pensar en dinero pensemos en lo que quiere nuestro cliente, sobre sus deseos, sus necesidades, lo que les está ofreciendo nuestra competencia y como satisfacer nuevos segmentos de mercado y deseos que aún no esten siendo atendidos. Para ser especifico se deben responder las siguientes cuestiones, ¿Qué le hace falta a mi cliente?, ¿Qué productos o servicio no les esta ofreciendo la competencia y el qué podria yo ofrecer a mis clientes? ¿Qué necesidades aún no estan siendo cubiertas?

Tal vez más de uno piense que la única forma de conocer los puntos anteriores sea con una investigación de mercado. Que se tiene que invertir una fuerte cantidad para poder realizar dicha investigación a gran escala y tener los resultados deseados, esperen, todo eso cuesta mucho, sin embargo para detectar necesidades insatisfechas sólo se necesita una inversión y no necesariamente monetaria

¿Qué tipo de inversión? En cuanto a mi experiencia puedo decir que la inversión debe ser de humildad. Así es muchachos, la humildad es la base que toda empresa debe tener, porque al adoptarla nos ponemos en una situación de servidor, de alguien que busca permanentemente más y mejores formas de satisfacer a nuestros clientes, de alguien que centra su estrategia en conocer y ofrecer lo mejor para nuestro mercado, de alguien que mejora las formas de relacionarse con los clientes, de alguien que refleja su preocupación por sus clientes. Debemos conocer a nuestro cliente hoy, mañana y siempre. Jamás sabremos qué puedan querer el día de hoy y qué el día de mañana si no nos comprometemos a conocerlos, he ahí la clave donde se deben centrar nuestras estrategias.

Nótese que hemos utilizado la palabra clientes y no consumidores puesto que se han convertido en clientes y no en consumidores como anteriormente se manejaba en las decadas de fabricación de forma masiva. Debemos dejar de lado el antíguo término de tratarlos como consumidores que no piensan y que aceptaran productos estandarizados, ahora hablamos de clientes, los que nos daran para vivir, nuestros clientes. Éstos quieren que los cuiden, satisfagan, los apapachen, los enamoren o ¿Tú como cliente no te gustaría que te trataran de ésta manera? Apuesto a que sí.

Ante un mercado altamente competitivo sólo nos queda diferenciarnos o morir, y que mejor que hacerlo de la mejor forma, humildemente. Recordemos que la diferencia entre un empresario común es que él se preocupa por como ganar el día de hoy, sin embargo el empresario humilde se preocupa por ganar el día de hoy, mañana y pasado. Sin duda ser bueno esta bien, pero lo ideal es ser el mejor y diferente.

Te dejo un regalito.

Gracias por leerme en mi primer post, te espero el siguiente martes. Deseandote lo mejor hoy y siempre, hasta la próxima 😉

 

Acerca de Ezequiel Dominguez 11 Articles
Estudiante en la Lic. En Mercadotecnia, músico por convicción, amante de la lectura y fan de la buena publicidad.

6 Comments

  1. En lo de cambiar lo de consumidores por clientes , es verdad ya vivimos en una epoca en la que al cliente se le tiene que sorprender, a que me refiero tenemos que estar un paso por delante en cuanto a servicio, productos , etc. Y no quedarse en la zona de confort la cual muchas empresas al estar posicionadas parecería que lo están dejando de lado y concuerdo contigo renovar o morir, esto nunca termina . Y la recomendación a los empresarios seria no dejen de lado al área de mercadotecnia y principal mente que no crean que los salvara de manera mágica de la ruina ya que requiere cierto tiempo para ser efectiva.

  2. Totalmente de acuerdo con tu artículo. La humildad es un gran aliado que nos permite ver la realidad y afrontar de forma adecuada los retos del día a día, tanto empresariales como personales. En definitiva es cuestión de actitud.

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