El capital cultural como materia prima del mercadólogo

El capital cultural es muy importante.   Esa frase la han escuchado mis estudiantes desde hace mucho tiempo, tal vez sin tener idea de lo que es. Solo algunos me preguntan  a qué me refiero pero la mayoría se quedan con la duda o tal vez lo saben pero no les interesa, sin embargo comprenden de lo que les hablo, porque su capital cultural les alcanza para comprender los conceptos del marketing.

 

¿Qué es la Cultura?

La real academia de la lengua define cultura como “Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico”.  La cultura no se adquiere por ir a la escuela, sino por el aprendizaje que adquieres al estudiar.  No es lo mismo estudiar que aprender.  Por medio de ese conjunto de conocimientos que vas aprendiendo, tu cerebro comprende el mundo que le rodea de una forma distinta. Puedes ver las cosas del universo con abstracción, porque tienes la capacidad de ver más allá de lo que ven los demás.

Para darle sentido te comparto una anécdota.  A principios de año fui a Tula, capital de la cultura Tolteca.  Donde se dice que reinó Quetzalcóatl y cultura que fue admirada y que influenció a mayas y aztecas.  Al llegar a la zona arqueológica  a la que hay que caminar aproximadamente un kilómetro desde el estacionamiento venía un señor  quejándose en voz alta porque “Si ya fue a Tehotihuacán, ¿cuál es el chiste de viajar para ver puras piedritas?”. Pues bien, si tu entiendes la diferencia e importancia que tienen esas piedritas, tu capital cultural te ayuda a abstraer que no son sólo las piedras, si no lo que éstas representan para la humanidad y lo distintas que son de las de Tehotihuacán.

El capital cultural es la visión del mundo y las cosas que te deja el aprendizaje escolar, sumado a los libros que has leído, la apreciación de la cultura que has experimentado, entre otros elementos que te ayudan a interpretar la realidad. Te ayudan a formar un punto de vista personal y a seguir aprendiendo, pero lo más importante es que basado en lo que ya aprendiste puedes hacer previsiones del futuro respecto a lo que podrá suceder.  No, no es brujería sino razonamiento lógico (que es una de las ventajas que te da el capital cultural).

¿Y qué tiene que ver el capital cultural con el marketing?

El mercadólogo afecta la cultura para bien o para mal.  Hemos modificado con diversas acciones el modo de vivir de los consumidores, y también los hemos afectado de diversas formas porque nos aprovechamos de vicios de consumo.   Pero no podríamos tomar esas acciones si no pudiéramos prever que sucederá con nuestras estrategias.  Por lo que el capital cultural adquiere mayor importancia si de marketing estratégico se habla.

El detectar puntos críticos para realizar un FODA, es una de las ventajas que tiene el capital cultural de los estudiantes.  Si no tuvieras esa comprensión, el brief serían puras letras para que no tienen ningún significado y veras puros datos que no acaban de dar el salto para convertirse en información.

En la investigación de mercados, no podrías detectar problemas de investigación, ni variables, hipótesis ni nada de los elementos necesarios en el diseño de investigación.

Por el capital cultural, puedes tomar buenas decisiones respecto a qué estrategia de mercadotecnia seguir o qué medio de comunicación utilizar porque conoces la cultura de tu país y sabes qué otra cosa además del fútbol puede importarles. En publicidad el tener capital cultural hace que seas cada vez más creativo y así puedas desarrollar mensajes publicitarios para todo tipo de targets.

Si, el capital cultural es lo más importante para un mercadólogo, porque el marketing debe ser como el arte. Avelina Lesper (crítica de arte mexicana), mencionó en una entrevista que el arte no debe de explicarse porque si realmente lo es, el observador lo detectará y lo apreciará como lo tal.  Así que me atrevo a decir que el marketing, tampoco tiene que explicarse al consumidor, sino que éste lo debe de entender y apreciar como una acción de la empresa para recompensar, atraer o apreciar su preferencia.

Así que si eres de los que no saben interpretar la información para hacer un FODA, no es el fin del mundo sino el principio.  Aventarte a conocer más de lo que has conocido ahora, visitar nuevos lugares, leer historias de todo tipo, escuchar todo tipo de música y sobre todo, mucha curiosidad por el mundo que te rodea es la receta mágica que desde hoy, tienes que aplicar.

Acerca de Liz Villa 23 Articles

Marketer, docente, speaker, blogger y chef con mal sazón. Melómana, neurótica, cinéfila y ratona de biblioteca. Risueña, insomne y multipolar. En fin: Soy Yo.

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